martes, 15 de febrero de 2011

Detentes

Los seres vivos utilizan el espacio de distinta forma según sus necesidades. Algunos son más territoriales que otros, es decir que toleran más o menos la presencia de sus congéneres a su lado. Hay territorios para la busca de comida, espacios más reducidos para el descanso, etc.


El hombre no se diferencia en este aspecto del resto de los animales y distribuye el espacio en función de distintos aspecto. Así hay lugares de trabajo, lugares de ocio, lugares de descanso, etc. En cada uno de ellos se relaciona con los demás de una forma diferente.


Pero si hay un espacio verdaderamente importante es el hogar, la casa. Es el lugar sagrado, donde se habita con la familia y donde se esta protegido del mundo exterior y sus inclemencias. El hogar también necesita de protección por eso están las puertas. Pero hay diversas amenazas que no se detienen ante estas y necesitan otro tipo de protección, los “detentes”. Nos protegen de aquello que no comprendemos bien, los espíritus, las brujas, el mal de ojo… Así vemos en las puertas aparecen placas con imágenes sagradas o cruces de madera que la sabiduría popular le atribuye propiedades defensivas ante lo sobrenatural.



Con el desarrollo cultural y con un pensamiento moderno y más pragmático estos detentes se han trasformado en otras placas que nos informan de la existencia de una aseguradora que garantiza los desperfectos o de un sistema de vigilancia contra cacos. Podíamos asociar a todo lo dicho un nuevo espacio, el informático, que también necesita protección, los antivirus.



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