viernes, 11 de febrero de 2011

Pardillo común

En invierno es frecuente ver bandos de fringílidos  que se agrupan para buscar comida. Los más abundantes son los jilgueros que revolotean en busca de las semillas de los cardo. Pero también se pueden observar luganos y pardillos entre otros formando grupos mixtos o de una sola especie. Este año pude ver un grupo de unos cuarenta pardillos volando de un chopo a otro en el Parque de la Huerta de los Jesuitas, en Salamanca.


El pardillo debe su nombre a su coloración habitual pero cuando llega la primavera el macho adquiere unos tonos rojos muy intensos en el pecho y en la frente. Es la época de buscar pareja y este plumaje sirve para evaluar la calidad y la salud de los posibles cónyuges. Pero lo más sorprendente es que este plumaje no se consigue con una muda, como lo hacen otras especies, sino que es debido al desgaste de las plumas. Al desaparecer el extremo de estas dejan aparecer el color rojo. En ocasiones puede parecer que tienen una herida y que es la sangre la que tiñe el plumaje.

jueves, 10 de febrero de 2011

Sapo común

Estando todos los pequeños animalitos del bosque reunidos a causa de un accidente tomaron una decisión. El tanque, como se conoce en algunas zonas de Salamanca al sapo común, siendo el más ágil de todos ellos debería ir en busca de ayuda. Y así fue, se puso en camino y comenzó a recorrer el bosque. En un punto del recorrido encontró un río que a causa de las lluvias estaba muy crecido. El tanque decidió esperar a que las aguas volvieran a su cauce. Paso un día, un mes, un año. El tanque decidió cruzar el río. Se acerco a la orilla y cuando toco el agua la corriente lo arrastro. Cuando estaba a punto de ahogarse dijo: “Esto me pasa por precipitarme”.
Cuento popular salmantino.

Animales de piedra

Un pequeño pegote de piedra pegado a una calavera ha adquirido una fama sin igual. Todo turista que se acerca a Salamanca no se puede ir sin encontrar su ranita y sin llevarse su camiseta, peluche, llavero o cualquier otro suvenir con dicho motivo. Pero ¿es merecedora de dicha fama? ¿Es que no hay más animales de piedra en nuestros monumentos? Será cuestión de fijarnos. Además de la innumerable cantidad de figuras y símbolos podremos encontrar aves, mamíferos, reptiles, incluso insectos. Y no solamente encontraremos animales reales sino que también aparecen todos los animales fantásticos que podamos imaginarnos y que se recogieron en los bestiarios medievales.

  






miércoles, 9 de febrero de 2011

El agua





Ese líquido que dicen que es inodoro, insípido e incoloro. La vida sin él no se concibe. Los seres vivos tienen en su composición un alto porcentaje de agua. Sea como sea nos atrae de forma desmedida. Los paisajes con ríos, lagos o mares son preferidos a aquellos que no los tienen. Cuando este líquido se junta con la luz nos ofrecen la posibilidad de jugar con ambos.








domingo, 6 de febrero de 2011

El color de Salamanca

Salamanca es conocida como la ciudad dorada por el color que adquiere al ser la piedra arenisca iluminada con el sol del atardecer. Habitualmente suele contrastar con un azul intenso del cielo.

Pero la ciudad muestra otra serie de colores en sus distintos espacios y a lo largo de las épocas del año. Así el otoño nos muestra toda su paleta de rojos y naranjas junto a los verdes en los distintos parques y jardines.

El gris viene con el invierno, con sus cortos días cubiertos de nubes o de intensas nieblas que ocultan el sol.

En contadas ocasiones el blanco domina la urbe, dando una sensación de pureza. El transito de vehículos y de personas se reduce. Los fuertes claroscuros parecen eliminar todo aquello que estorba a la vista.

martes, 1 de febrero de 2011

La abubilla

En ciertas ocasiones se puede ver a las abubillas en pleno invierno. Sin ir más lejos pude ver, en medio de la última nevada, como una de estas aves se refugiaba entre las ramas de un roble. Pero lo habitual es que las veamos con el buen tiempo, cuando viene de su viaje africano para dedicarse a la reproducción. Con los pollos en el nido su vida es muy agitada y tienen que dedicar mucho tiempo a la búsqueda de alimento. En esta ocasión pudimos observar como cazaba, escavando en el suelo, un grillo topo o alacrán cebollero.

La matanza

Con la llegada del invierno en nuestros pueblos comienzan un tipo de actividades que no se pueden realizar en otro momento. Este es el caso de la matanza tradicional. Esto lo sabemos todos ya que llegadas estas fechas las páginas de los periódicos se llenan de fotos de matanceros vestidos con blusones negros y chapelas vascas. La Fiesta de la Matanza reclamada como fiesta de interés turístico.

Estamos ante otra comercialización de la tradición. Grandes concentraciones de gente para ver como se desguaza a un marrano. Famosos disfrazados de “lugareños” poniéndose como cerdos a jamón y vino. Teatralización promovida por las grandes fábricas de embutido.

Pero la matanza tradicional esta a punto de desaparecer. Ya no hay lugares adecuados para realizar las labores como se han hecho siempre. Los nuevos modos de vida no son compatibles con algunos de los procesos de la elaboración del mondongo.

La matanza tradicional era una fiesta, pero una fiesta familiar a la que acudían algunos vecinos. Se comía, se bebía y se reía pero sobre todo se trabajaba. A la matanza no se iba de miranda y los forasteros eran escasos si es que los había.

Si vais a alguna fiesta turística de estas y veis a algún personajillo de los que vienen a atiborrarse gratis de los productos de la tierra no dejéis de advertirles que “en  Guijuelo cerdo que entra cerdo que matan”.