La Fregeneda es pueblo de frontera,
pero también lo es Barca D’Alba. Adentrarnos en territorio portugués supone
atravesar dos importantes ríos, el Águeda y el Duero. Su unión en esta zona, de
orografía intrincada, complica la comunicación entre nuestros dos países vecinos.
Tres puentes, dos sobre el río Águeda y uno sobre el Duero, ponen en contacto a
La Fregeneda y a Barca D’Alba con el resto de Portugal y de España. Tres construcciones
de diferentes épocas y de diferentes estilos y materiales. Dos sirven para el tránsito
de vehículos y el tercero servía para el paso del ferrocarril (hoy abandonado).
jueves, 1 de agosto de 2013
jueves, 25 de julio de 2013
La Fregeneda
“v. con ayunt. Y aduana terrestre
de primera clase, fronteriza con Portugal, en la prov. De Salamanca (26 horas),
part. jud. de Vitigudino (2), dióc. y adm. de rent. de Ciudad Rodrigo (10),
aud. terr. y c. g. de Valladolid (40); sit.
en la frontera de aquel reino del que separan el Duero por el E. y el Agueda
por el S., enclavada en una hondonada resguardada por los vientos del N. por la
disposición del terr., con clima
sano y las enfermedades más comunes inflamatorias y periódicas. Consta de 220 casa que forman cuerpo de pobl., entre
ellas la del ayunt., de 4 a 6 varas de altura, casi todas de mala distribución
interior: tiene una plaza de figura irregular y cortas dimensiones; las calles
mal alineadas, peor empedradas y muy sucias hay una cárcel; una escuela
concurrida por 60 niños de ambos sexos y dotada con 1,100 rs.; igl. parr. (San
Marcos Evangelista) servida por un cura de entrada y de provisión apostólica y
del cabildo cated. y un sacristán, y un cementerio extramuros del pueblo a la
parte S. sin perjudicar a la salud pública. El térm.
confina por N. y E. Hinojosa (1 leg.); S. Sobradillo, y O. r. Duero y Águeda,
ambos a la misma dist. que el primero; por él pasan los r. mencionados, el Águeda
de S. a O. dividiendo el térm. de Portugal y Sobradillo y el Duero viene de N.
a O., reuniéndose ambos a cosa de una leg. En el embarcadero llamado Vega de Terroz; en su márg. tienen varios
molinos y batanes. El terr. es de
secano, pero bastante fértil, y se cultivan en él 2,633 y ½ fan. de tierra y 5
de monte y pasto. Los caminos
dirigen a los pueblos limítrofes, pero tiene buen estado la carretera que
dirige al Duero. El correo se
recibe de la cab. del part. comercio:
exportación de granos por capitalistas portugueses. prod.: trigo, cebada, almendra, aceite y algún vino, y lo
que falta se trae de Vitigudino y pueblos de Portugal; se crían buenas frutas y
excelente pescado en los r., así como caza de todas clases y muchos animales
dañinos…
…Suena Fregeneda en la historia
de la guerra de la Independencia, habiéndose incorporado en este punto la
infantería de D. Julián Sánchez al ejército británico en principios de mayo de
1811. Aquí estableció su cuartel general en septiembre del mismo año, el duque
de Welington ocupándose de los preparativos para el sitio de Ciudad Rodrigo.”
Diccionario
Geográfico-Estadístico-Histórico de Salamanca
Pascual Madoz (1848-1850)
La Fregeneda pertenece a la
comarca salmantina del Abadengo y se encuentra dentro del Parque Natural de las
Arribes del Duero. Aun conserva construcciones que recuerdan antiguos esplendores
como población de frontera. También conserva algo de la arquitectura popular de
la zona, con paredes de pizarra y revocos de diferentes colores. Como curiosidad
decir que uno de los productos que se exportaban desde España a Portugal por
esta frontera eran las sanguijuelas (1500 millares en 1844).
martes, 16 de julio de 2013
Paseo por la ribera del Tormes
Propongo un pequeño paseo, que
puede ocuparnos una mañana, por las orillas del río Tormes, a su paso por la
ciudad de Salamanca. Yo lo he realizado en numerosas ocasiones, acompañando a
grupos de mayores o en cursos de monitores de tiempo libre. Este recorrido
agrupa, al igual que este blog, patrimonio cultural y natural. Tomando como
referencia las construcciones relacionadas con el agua nos podemos adentrar en
la historia de la ciudad y conocer un rico entorno natural. La mayoría de las
personas a las que he acompañado eran de Salamanca y aun así, se asombraron de
todo lo que se puede descubrir en tan corto espacio.
El recorrido comienza junto a la
estatua del Lazarillo de Tormes, personaje literario que nació junto a estas
aguas y donde tuvo sus primeros aprendizajes en la vida. Se topo con el “Toro
de piedra” (escultura vetona) que podía considerarse como el monumento más
antiguo de la ciudad.
Uno de los principales atractivos
del recorrido es pasar por sus distintos puentes y comparar sus diferentes
facturas. Hay diferentes elementos que podemos comparar entre ellos.
En estos momentos hay once
puentes, pero hace cien años solamente había uno. La importancia del puente se ve
reflejada en unos sellos de cera que se guardan en los archivos de la
Universidad y de la Catedral. Ya en 1259 el Toro de piedra y el puente eran
símbolos de la ciudad.
El primer puente fuel el Romano y
que será el primero que crucemos. En realidad solamente es romano la mitad. Las
riadas y el tiempo han hecho que la otra mitad se reconstruyera más tarde. Es
interesante comparar las dos partes y ver como se diferencian las dos épocas (o
más) de construcción.
El puente es una magnifica
atalaya desde la que podemos divisar el río y observar a sus habitantes. Las
aves son abundantes y podemos ver diferentes especies, algunas nos resultarán
sorprendentes.
El Puente Romano agrupa
diferentes caminos al ser la única entrada a la ciudad por el sur durante
muchísimo tiempo. Por un lado está la Calzada Romana y por otro la ruta
trashumante de la Cañada Real de la Plata. A la entrada del puente todavía se
pueden observar dos descansaderos para el ganado, hoy convertidos en jardín y
pistas deportivas.
Más adelante encontramos la Aceña
del Arenal o del Arrabal, que está unida con una presa con el otro lado del
río, donde se encontraba otra aceña, la del Muradal (hoy es un casino instalado
en la antigua fábrica de harinas). Se supone que las piedras que desaparecieron
del Puente Romano se encuentran formando esta presa.
Se forma una amplia lámina de
agua y, tras la presa, se forman diferentes islas que sirven de refugio a
diferentes aves. Una pequeña pasarela nos adentra en el agua para facilitarnos
la observación.
A partir de aquí se suceden los
distintos puentes. El primero es el de Enrique Esteban, del que este año se
conmemora su primer aniversario. Después el Príncipe de Asturias, el Puente del
Pradillo, una pasarela peatonal y al final el conocido como Puente de la Serna,
último en construirse y final de nuestro recorrido.
Entre puente y puente podemos
observar unos muros con una especie de castilletes para la contención de las
aguas de las avenidas. También pudieran ser la base donde se encontraban las
tres norias que servían para proporcionar agua a la ciudad.
Las orillas se encuentran
cubiertas por una magnifica vegetación de ribera. Pero esta vegetación es
reciente, la mayoría del arbolado no tiene más de treinta años y los más viejos
superan por poco los cien. Esta colonización de las orillas se debe a dos
hechos importantes. El primero es la regulación del caudal mediante la
construcción de la Presa de Santa Teresa y el Azud de Villagonzalo que
dulcifica las perniciosas avenidas periódicas. El segundo es el abandono de las
explotaciones de extracción de arena que se hacían en este tramo del río.
También ha habido colonizadores
no deseados, como el visón americano que se muestra ante nosotros con total
descaro.
Sirva como botón de muestra, ya
que es imposible contar aquí todo lo que podemos observar en este pequeño
paseo. Una vez no bastará, cada estación tiene sus características y en cada
ocasión podremos descubrir diferentes cosas. No siempre tenemos que realizar
grandes desplazamientos, cerca de casa también podemos sorprendernos.
Etiquetas:
aceña,
aves,
Catedral,
Enrique Estevan,
etnografía,
Lazarillo,
paisaje,
paisaje urbano,
patrimonio,
Puente Romano,
Puentes,
ribera,
Salamanca,
Tormes
viernes, 5 de julio de 2013
Peonía (Paeonia officinalis)
También conocida como rosa de Alejandría,
cultivada como planta ornamental es común en zonas con robles. Hay a
personas que les produce dolor de cabeza. Recuerdo que en mis primeras
excursiones, con interés naturalista, encontramos un extraño vegetal. Era una
cabezuela con bolitas rojas y negras y, por más que buscábamos en las guías a
nuestra disposición, no lográbamos identificarlo. Más tarde pude observarla y
fotografiarla en todos sus estados y por supuesto reconocerla. Las bolitas de
los frutos se introducían en una bolsita de tela y se colgaban del cuello para
prevenir los ataques epilépticos.
Con la aportación de algunos lectores del blog podemos añadir los siguientes nombres comunes de diferentes localidades: flor o rosa de lobos, rosa albardera, rosa de las culebras, Matagallina en Puente Congosto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


















































