Si hay algo de especial en los
espacios naturales es la capacidad de sorprender. Por mucho que los visites y
que los conozcas siempre te pueden ofrecer matices o sensaciones diferentes. En
esta ocasión una intensa floración de viborera tiñe este espacio de morado.
La conservación de espacios como éste,
requieren de una fuerte intervención humana. Sin la dedicación a la ganadería extensiva
la vegetación se adueñaría del paisaje y desaparecería lo que conocemos como
dehesa. Un punto importante para el manejo de los animales son las charcas y
zonas húmedas que contribuyen a aumentar la diversidad.
Años atrás, la finca alimentaba a
un nutrido grupo de vacas moruchas. En la actualidad hay una mezcla de retintas
extremeñas y avileñas. El cerdo ibérico está presente pero de forma estabulada.
Las gallinas complementa el conjunto.















