Encontramos esta planta de la
familia de las Cucurbitáceas tapizando algunas zonas inclinadas cerca del río
Tormes, en Salamanca. Presenta unas pequeñas flores amarillas que más tarde se
transformaran en una especie de pepinillo verde y rugoso. Pero lo más interesante
es su sistema de dispersión de las semillas. Los pepinillos se encuentran al
final de un largo y fino tallo. Cuando rozamos el extremo del fruto (o lo hace
cualquier animal) este estalla, lanzando las semillas a gran distancia,
facilitando así su dispersión.







