El otoño es época de abundancia.
Muchos frutos silvestres maduran y los hongos nos muestran sus sombrerillos por
todas partes. También surgen las jornadas micológicas hasta debajo de las
piedras. El campo se llena de expertos micólogos de cursillo de fin de semana.
Las setas y otros frutos pueden ser un recurso importante para muchos
habitantes del mundo rural. En las ciudades se suele pensar que todo el monte
es orégano. El campo, el monte, los prados tienen sus dueños y lo que contienen
les pertenece a ellos. Si queremos que nos reciban con agrado respetémosle y no
les causemos más molestias de las necesarias.
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jueves, 22 de noviembre de 2012
domingo, 15 de mayo de 2011
Graffiti
El graffiti esta considerado en algunas ocasiones como una intervención artística efímera en la calle. Su técnica principal suele ser mediante el empleo del spray o aerosol. Estas actuaciones pueden transformar espacios irrelevantes de la ciudad en espacios culturales. Pero puede ocurrir que con el bombardeo de un determinado sitio (con firmas, pintadas, etc.) se convierta en un lugar marginal, un lugar a evitar.
El reconocimiento artístico ya se ha generalizado, entrando los graffiti en los museos y realizándose concursos y certámenes institucionales. Muchos grafiteros se han profesionalizado, pasando de pintar en la calle a hacerlo por encargo. Pero no nos engañemos, no todo lo que aparece pintado en las paredes es arte. Muchos de los graffiteros están muy alejados de lo que es este concepto. Desconocen cuestiones como la perspectiva, la proporción o la composición. En muchos casos solamente se dedican a repetir piezas ya realizadas, dando la sensación de estar viendo siempre lo mismo.
jueves, 10 de febrero de 2011
Sapo común
Estando todos los pequeños animalitos del bosque reunidos a causa de un accidente tomaron una decisión. El tanque, como se conoce en algunas zonas de Salamanca al sapo común, siendo el más ágil de todos ellos debería ir en busca de ayuda. Y así fue, se puso en camino y comenzó a recorrer el bosque. En un punto del recorrido encontró un río que a causa de las lluvias estaba muy crecido. El tanque decidió esperar a que las aguas volvieran a su cauce. Paso un día, un mes, un año. El tanque decidió cruzar el río. Se acerco a la orilla y cuando toco el agua la corriente lo arrastro. Cuando estaba a punto de ahogarse dijo: “Esto me pasa por precipitarme”.
Cuento popular salmantino.
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