sábado, 21 de marzo de 2015

Dios le Guarde





“l. con ayunt. en la prov. de Salamanca (12 leg.), part. jud. y dióc. de Ciudad Rodrigo (4), aud. terr. y c. g. de Castilla la Nueva. Está sit. en una pequeña y llana hondonada, cuyas calles son bastante malas, llenas en tiempo de invierno de agua y barrizales; pasa un arroyo por el medio del pueblo, y junto a las casas un pequeño r. que no tiene nombre, el cual se une al Yeltes a una leg. De dist.; hay una igl. (La Asunción de Ntra. Sra.), curato de entrada y de provisión ordinaria, servida por un párroco y un sacristán, que nombra el primero, la cual tiene como anejo a Teneblón (San Ceferino papa). Su térm. confina al N. con Aldea de Alva; E. Aldehuela de Yeltes; S. Morasverdes, y O. Teneblón. El terreno es en su mayor parte pedregoso, aunque con las aguas del r. se cultivan algunas huertas; aquel está poblado casi todo de encinas y robles, con muchos álamos blancos y negrillos. Los caminos se encuentran en mal estado y pasa el que desde Ciudad Rodrigo va a Tamames. ind.: la fabricación de lino y 3 molinos harineros. prod.: centeno y poco trigo, mucho lino y patatas, y en las huertas se cría frutas y legumbres; hay cría de ganado cabrío, poco lanar y algo de cerda y vacuno.”

Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de Salamanca

Pascual Madoz 1848- 1850

























































lunes, 9 de marzo de 2015

A la gresca




Es curioso ver cómo cambia el comportamiento de los animales de una época a otra. En ocasiones podemos ve a las fochas agrupadas en bandos que flotan como si fuera una autentica isla compacta. En estos momentos, con la construcción del nido y las primeras puestas, no permiten la presencia o el acercamiento de sus vecinas. Persecuciones y riñas son las escenas que podemos ver en la charca.













miércoles, 4 de marzo de 2015

Aceña del Arenal




Entre el puente Enrique Estevan y el puente Romano hacia 1272 “…el cabildo estaba reforzando una presa o pesquera que atravesaba el río de una parte a otra, aguas arriba del puente, comunicando la aceña del Muradal, de su pertenencia y situada en la orilla derecha, con la aceña del Arenal, en la orilla izquierda” según nos cuenta Ángel Vaca en su libro sobre el puente Romano. También nos cuenta que ésta presa era utilizada para el paso de carruajes en los momentos que el puente Romano no podía permitir su paso por haber sufrido algún desperfecto. Supone que la presa podría estar construida con las piedras arrastradas por las riadas pertenecientes al dicho puente.
La aceña del Arenal o del Arrabal por lo tanto sería anterior a dicho año. Posteriormente también aparece en el dibujo topográfico de Antón Van der Wyngaerde. El edificio actual se enfrenta a la corriente del Tormes con su forma de tajamar. En el interior no queda nada de su maquinaria, adivinándose únicamente la presencia de tres parejas de piedras molederas. En el exterior mantiene su rodezno.
Una aceña es un molino que presenta su rodezno en posición vertical y trasmite su fuerza a las piedras por medio de unos engranajes. Las aceñas suelen ser molinos más complejos y situarse en cursos de agua de mayor caudal.

Son construcciones que tuvieron una gran importancia económica y social siendo el precedente de las primeras industrias. Un patrimonio en el olvido que desaparece poco a poco sin prestarle el más mínimo interés. El río que le dio vida se encargará de su lenta destrucción.